Una de las preguntas “existenciales” más frecuentes para cualquiera que se haya planteado iniciar su propio negocio y que seguro tú también te las hecho es ¿Cómo puedo conseguir una buena idea de negocio? Yo te respondo lo siguiente, el problema no es y nunca ha sido la idea, sólo tienes que formular ésta pregunta en Google y obtendrás miles respuestas en forma de ideas, consejos, claves, características y condiciones para encontrar una idea de negocio rentable y exitosa.

Entonces, ¿Por qué las estadísticas de éxito de las nuevas empresas son tan desalentadoras?

Según estudios realizados por el doctor Claudio Soriano, reconocido gerente y consultor para empresas multinacionales en EEUU, Inglaterra, Francia, Canadá, España, Mónaco, Costa Rica, República Dominicana, Venezuela y España, las cifras de fracaso de los emprendimientos son alarmantes en todos los países. Sus estudios indican que, en promedio en todo el mundo, 80% de los emprendimientos fracasa antes de los cinco años y 90% de ellos no llega a los 10 años. (Nota 1)

Triunfalean Propósito
El Perfil del emprendedor Exitoso

Según muchos expertos en negocios, existen factores que hacen que una empresa tenga éxito, desde una perspectiva práctica, esos factores son:

  • Un nicho de mercado rentable
  • Una propuesta de Valor Innovadora
  • Una organización inteligente
  • Una buena estrategia de marketing
  • Capacidad para capitalizar (monetizar) todos los anteriores

Los que van más allá y se autodenominan humanistas, añaden a dichos factores lo que se conoce como el perfil del emprendedor exitoso y explican que adicionalmente los fundadores del negocio deben tener ciertas características especiales:

  1. Pasión
  2. Preparación
  3. Paciencia o Perseverancia

Estoy totalmente de acuerdo con estos estudios, todos esos factores son importantes e imprescindibles, sin embargo, falta una P, la más importante, la del Propósito, el Para Qué haces las cosas. Seguramente habrás escuchado muchas veces que debes encontrar el propósito de vida para ser feliz y podrás estar o no de acuerdo, te puedes preguntar ¿qué tiene esto que ver con encontrar mi idea de negocio? “Business are Business”

Vamos a verlo con más detenimiento. Normalmente la gente emprende por distintas razones como: querer ganar mucho dinero, salir de la crisis, porque no aguanta a su jefe, porque quiere ser libre e independiente, por el reto de superarse, por darle a su familia la vida que se merece o cualquier otro motivo, que claro puede ser muy válido, pero no lo suficientemente poderoso, ¿por qué? simplemente porque no toca las fibras más profundas de su ser.

Hay que saber que la vida del emprendedor no es precisamente color de rosas, pues verás, estamos de acuerdo que tiene atractivas ventajas como libertad de acción y la posibilidad de ingresos superiores al promedio, pero también, está llena de incertidumbre, retos y errores que pueden desanimar hasta el más entusiasta. Es por eso que la ausencia de un propósito poderoso hace de las suyas y la mayoría abandona para confirmar las estadísticas.

Pero incluso si tuvieras todas esas condiciones favorables, superaras los retos a punta de tenacidad y fuerza de voluntad y consiguieras tener éxito en tus negocios, puede que al final no te sientas tan bien y tan satisfecho como tú creías, puede que logres comprar ese Lamborghini tan deseado y también la casa de tus sueños, que tengas todas la libertad y comodidades y aún así sentirte vacio, todo porque no estás viviendo en propósito.

Mi vida sin Propósito

Mira te voy a contar mi propia experiencia. Yo también soy como tú, quiero lograr desarrollar negocios de los cuales sentirme orgullosa, ver materializadas mis propias ideas, conseguir autonomía, libertad para tomar decisiones y organizar mi trabajo sin depender de nadie, flexibilidad de horarios, libertad financiera, poder conciliar mi vida familiar y profesional y por qué no, aportar valor al mundo. Pero es que no lo tenía claro desde el principio.

En mi primer emprendimiento, una oficina de gestoría y servicios de contabilidad para pymes, lo hice más o menos bien. Me asocié con dos buenos amigos con quien compartía muchos valores, la visión de cómo queríamos dar el servicio, el tipo de clientes que queríamos atraer y los objetivos personales que perseguíamos. Cada uno tomo de forma natural un rol y área basado en sus fortalezas y nos complementábamos bien.

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Así trabajamos con cierto éxito durante casi 8 años, pero en mi caso, llegó un momento en que no me sentía tan satisfecha, aunque no sabía por qué, sentía que el trabajo no me llenaba por completo. Sólo después de enfermarme con un reposo obligado y largo, me tomé el tiempo para reflexionar y saber exactamente qué me pasaba. El problema era que estaba ejerciendo una profesión que estudié sin verdadera vocación.

Entonces después de hacerme estas preguntas: ¿cuándo me siento más a gusto? ¿Haciendo qué? y ¿bajo cuáles circunstancias? llegué a la conclusión de que me seguía apasionando el mundo de los negocios, pero no en su parte técnica, sino estratégica, que me encantaba ir más allá de la contabilidad y analizar las cifras, me gustaba pensar en las soluciones y en la manera de cómo llevarlas a cabo.

Me di cuenta que me gustaba reunirme con los clientes directamente en sus empresas, tener contacto con sus empleados y asesorarlos en todos los temas que podía, desde la visión del rumbo de la empresa y la estrategia para conseguirlo, hasta las tácticas de marketing, finanzas y de gestión del talento. Fue ahí cuando decidí seguir estudiando y me inscribí en la Maestría (Máster) de administración mención Gerencia para aprender a dirigir organizaciones y lograr salir de mi oficina al mundo de los negocios.

Mientras cursaba la Maestría, decidí realizar mi segundo emprendimiento, motivada por las ganas de poner en práctica todo lo que iba aprendiendo. Fundé una peluquería porque mi madre trabajó por muchos años como peluquera y conocía el negocio. Aquí cometí un error de novata, asociarme con alguien al que no conocía suficiente, basada en sus habilidades, es decir, por conveniencia.

Tuvimos muchos problemas aunque no eran los típicos de ventas o finanzas, en ese sentido el negocio iba bien, el problema era que no compartíamos ni los valores, ni la visión del negocio y tuvimos situaciones que no estaba dispuesta a tolerar. Así después de 8 meses operando y a pesar de estar produciendo dinero, decidí cerrar el negocio, es decir me rendí a las primeras de cambio.

Antes de culminar el postgrado, conseguí una oportunidad a mi medida, me contrataron como Gerente de una empresa pequeña que necesitaba crecer rápidamente, al dueño le habían dado una concesión muy importante en toda la región y en ese momento el negocio no tenía capacidad de respuesta.

El puesto estaba hecho para mí, tenía que lograr rápidamente alinear estrategia, recursos y tácticas para crecer al ritmo del mercado. Al cabo de un año y medio lo conseguimos, de un negocio pequeño pasamos a ser un grupo empresarial, con una sede principal y otras cuatro empresas, pasamos de 5 empleados a más de 50 y ni hablar de la facturación. Ahí me sentí por primera vez en mi vida laboral, como pez en el agua, pues hacía todo lo que me gusta hacer.

No obstante, tenía que cumplir horario y rendir cuentas, (aunque solo al dueño) pero ya sabes que a los que somos emprendedores, también nos mueve la libertad de ser nuestro propio jefe y seguir nuestras propias reglas. Después de tres años y con un sueldo envidiable, renuncié, había quedado embarazada y era de alto riesgo, así que debía guardar otra vez reposo. A pesar de que la ley me protegía, ya me había decidido a volver a ser independiente y sentía que en esa empresa ya había cumplido mi ciclo, por lo tanto me pareció el tiempo perfecto para pensar detenidamente en qué clase de negocio quería embarcarme.

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Reflexioné nuevamente sobre mi trayectoria profesional, sobre el estilo de vida que quería tener, sobre el legado que quería dejarles a mis hijos y al mundo, sobre lo que había aprendido en mis anteriores trabajos, especialmente me enfoqué en las razones por las cuales los había dejado y llegué a las siguientes conclusiones:

  1. En la oficina de servicios de contabilidad, el error era que hacía algo que no me llenaba completamente, sí me gustan los negocios, pero no en su parte técnica, me gusta la parte Estratégica y el contacto con muchas personas. Esto lo tenía allí pero esporádicamente.
  2. En mi negocio de peluquería, aunque es verdad que elegí mal el socio, si realmente hubiese creído en el, si me apasionara la misión de hacer sentir a las personas más bellas, habría aprendido el oficio, buscado otros socios y hecho todo lo posible para no fracasar, pero como la peluquería no es mi verdadera vocación, me rendí fácilmente.
  3. Mi trabajo como gerente, había sido no solo exitoso sino muy satisfactorio, estaba en mi elemento y así todo fluía fácilmente y con pasión. El detalle es que amo ser independiente, seguir mis propias reglas y la libertad de manejar mi tiempo como me apetezca, ahí eso no era posible.

Entonces, investigué y estudié los factores de éxito en los negocios y me inspiré en los líderes que admiro. Realicé un viaje hacia mi interior, aprendí cómo tu talento, valores y visión del mundo te da propósito y éste a su vez te otorga una fuerza poderosa que te hace ser resiliente y tenaz para lograr todo lo que te propones. Descubrí que al igual que para la mayoría, mi propósito es ser feliz, aprender y servir al mundo, pero que esto se expresa en cada uno de nosotros de forma diferente. Encontrar la forma ideal para ti es la cuestión y finalmente la encontré.

Mi propósito me inspiró a Rediseñar mi vida para hacerlo posible, a fijarme nuevos objetivos para hacer que mi vida, incluyendo mis negocios, sean coherentes con el mismo. Después de esto, retomé la consultoría como parte de muchos proyectos y metas que me he trazado, pero sólo doy servicios que me apasionan y me embarco en proyectos que me importan y la diferencia es abismal.

Tus Razones para emprender

Espero que mi historia te sirva de ejemplo y haberte dado suficientes razones para que busques tu Propósito de vida, en este punto, paso a hacerte la pregunta del millón y Tú ¿Por qué quieres emprender? ¿Para qué quieres tener tu propio negocio? Si y sólo si cuando puedas contestar esta pregunta con todo tu ser, con plena conciencia, es que te recomiendo preguntarle a Google por tu fabulosa idea de negocio, o mejor aún si te preguntas a ti mismo.

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Puede que entonces también te des cuenta que las preguntas cambian y son reemplazadas por ¿Cómo puedo hacer realidad mi propósito? ¿Qué tipo de negocio puedo fundar que pueda servir para lograrlo? y para tu sorpresa, las respuestas vendrán solas, como la ola de creatividad que tienen los artistas más inspirados y serán tan abundantes que ahora el problema es que no sabrás cuál escoger ni por dónde empezar.

Es posible que pienses “Hacer eso me va a retrasar, yo necesito comenzar ya” pero yo te diría, sólo en apariencia, es un paso previo del que jamás te arrepentirás, es un paso que más adelante te hará avanzar a pasos agigantados, más decido, con más enfoque, con más fuerza; y cuando lleguen los obstáculos (porque van a llegar) y cuando choques contra la incomprensión, los desatinos o el cansancio, podrás superarlos, porque no serán más fuertes que tu razón de ser, tendrás la tenacidad que todo ganador posee. Mejor aún, cuando lleguen los logros y con ellos el éxito que deseas con tanto empeño, estarás lleno de ese sentimiento de autorrealización que sólo tienen el privilegio de experimentar aquellos que viven de acuerdo a sus valores y hacen realidad sus más grandes sueños, por estas y muchas otras razones amigo emprendedor, vale la pena la espera, vale la pena el esfuerzo.

Espero haberte dado suficiente razones para emprender sabiendo de antemano tu Propósito de vida y que tengas interés en mis próximas entregas sobre este tema tan decisivo para tu éxito, en ellas trataremos entre otras, las siguientes cuestiones: ¿Cómo tu propósito mueve tu pasión? ¿Cómo tu propósito puede atraer los mejores clientes? ¿Cómo tu propósito puede ayudarte a escoger tus socios? ¿Cómo tu propósito te ayuda a tomar mejores decisiones? ¿Cómo tu propósito te ayudará a ganar dinero feliz? ¿Cómo tu propósito te brindará autorrealización? ¿Cómo diseñar la vida de tus sueños en base a tu propósito? y la principal de todas, ¿Cómo encontrar tu Propósito infaliblemente?

De todo corazón deseo ayudarte a emprender con éxito, me encantaría ayudarte a pensar, diseñar y crear un negocio rentable perfecto para ti, a diseñar la vida de tus sueños y obtener la calidad de vida que te mereces, ayudarte a triunfar, es un deseo totalmente coherente con mi Propósito.

 

Adelante, triunfa ¡Triunfa Lean!

NOTAS:

Nota 1:   http://www.elmundo.com.ve/firmas/daniel-velasquez/el-fracaso-de-los–emprendimientos-es-alarmante-en.aspx

ENLACES DE INTERES:

https://www.youtube.com/watch?v=pTsEezBTaWc

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